La carrera de su vida

Los medios de comunicación, especialmente los deportivos, son machacones con algunas de sus frases altisonantes. Por ejemplo, cuando un deportista famoso tiene una enfermedad grave, como un cáncer, se dice que “jugará el partido más importante de su vida”. Pero luego están todos esos deportistas menos famosos de los que nadie se acuerda pero que viven el deporte de forma igual (o más) intensa.

Mi amigo Sebastián era piloto de carreras: todo lo que lleve motor o huela a gasolina era su pasión. Cuando lo conocí, siendo un adolescente, ya hacía kart. Por aquellos tiempos ni siquiera Fernando Alonso había nacido, pero Sebas era de los que vivía cada carrera como si fuera un gran premio de Fórmula 1. Pero pronto empezaron sus problemas de salud que le impidieron profesionalizarse.

Tal vez nunca hubiera llegado a la Fórmula 1 o al World Rally Car, pero a buen seguro que podía a haber vivido de ello, porque talento y, sobre todo, ganas no le faltaban. Pero, como digo, la enfermedad le golpeó demasiado pronto. Todo empezó con cancer hepatico sintomas que posteriormente se confirmaron. Entonces empezó a oír más a menudo de lo que le gustaba lo de la “carrera de su vida”. Él decía que no, que la enfermedad no era ninguna carrera, que la habitación de un hospital no olía a gasolina.

Así que decidió que lo que le quedaba de vida lo dedicaría a lo suyo: a las carreras de verdad. Los que menos le conocían le amonestaban: “¿cómo no dejas de conducir y te centras en tus problemas de salud?”. Él miraba para otro lado, solo pendiente de su próxima carrera.

Nunca olvidaré la última vez que se montó en un coche de carreras para un rally regional. Habían pasado tres o cuatro años del diagnóstico cancer hepatico sintomas. Muchos no entendíamos de dónde sacaba fuerzas para ponerse a pilotar en aquel estado. Pero Sebas, salió y ganó aquel rally. Esa sí fue la carrera de su vida. Al sacarle del coche (casi no podía moverse) nos dijo: “bueno, hasta aquí, he ganado en Mónaco, ya puedo morir tranquilo”. Y todos lloramos y reímos juntos.