La picardía puede salir muy cara

Existen personas que con tal de no pagar por un servicio son capaces de mentir a la policía y a los bomberos. A un pícaro de Pamplona le salió el tiro por la culata. Y por tratar por todos los medios de no pagar 150 euros, ahora va a tener que soltar entre 1.500 y 3.000.

La policía recibió una llamada de madrugada de un hombre que aseguraba que su madre de 80 años no respondía a sus llamadas y que no abría la puerta de casa. Tal vez el individuo pensó en contactar con Cerrajero barato urgente Pamplona, pero consideró que sería más rápido avisar a la policía.

Las autoridades se presentaron en el domicilio y finalmente abrieron la puerta. Cuando el individuo y la policía entraron en la casa no había nadie dentro. Al ser preguntado por la madre, el protagonista de la historia echó balones fuera: que no tardaría en volver. Dada la edad de la supuesta madre y la hora del día, la policía comenzó a sospechar y averiguó dónde estaba la madre: llevaba más de un año alojada en un geriátrico.

Cuando se volvieron a poner en contacto con el individuo, este no se lo podía creer: su actuación era un posible delito y le iba a tocar pagar, mucho más que si hubiese actuado con honradez admitiendo que había dejado las llaves dentro de casa y haber avisado a cerrajero barato urgente Pamplona.

Según las autoridades, este hecho no es aislado. Muchas personas fingen alguna desgracia para que la policía o los bomberos les abran la puerta. Por ello, ambas organizaciones toman bastantes precauciones antes de abrir una puerta y recuerdan a los ciudadanos lo que les puede suceder si se trata de un caso falso.

Así mismo, también se avisa de que los mismos cerrajeros tienen que lidiar con personas que fingen situaciones parecidas aunque en este casos no para entrar en la propia vivienda, sino para robar en casa ajena.

El pícaro de Pamplona no tendrá dudas para la próxima vez: mejor gastar 200 euros que 2000 por quedarse sin llaves de casa.