MONÓLOGOS OFENSIVOS

Los monólogos nunca me han gustado, y tampoco entiendo por qué se han puesto de moda, porque a decir verdad no es que sean especialmente graciosos. Pero a uno de mis amigos le encantan, aunque también hay que decir que mi amigo tiene un sentido del humor muy poco desarrollado, es decir, que le hacen gracia los peores chistes que se os puedan ocurrir. Personalmente creo que los monólogos son demasiado forzados y las gracias que intentan hacer no tienen ni la menor gracia, casi toda la gracia que puedan hacer la aporta el monologuista. De los monologuistas que he visto solo me han gustado dos o tres, y eso es por cómo cuentan las cosas, no por lo que dicen en sus monólogos.

Además, muchos de estos monologuistas se creen que por estar en un actor humorístico pueden hablar de lo que les dé la gana sin tener ninguna clase de respeto por nadie. Tiene que haber ciertos temas que tienen que quedarse fuera de los monólogos, como por ejemplo hablar sobre ensayos clinicos cancer Madrid, no creo que a nadie que haya tenido alguna clase de cáncer le haga ninguna gracia tener que escuchar chistes de una enfermedad que ha sufrido. Pero como a los que hacen los monólogos eso les da exactamente igual, y no se puede consentir. El otro día tuve que ver un monólogo obligado en casa de mi amigo en el que hablaban sobre la navidad pero no de la manera correcta, hubo unas cuantas frases al comienzo del monólogo que entiendo que a cualquier persona religiosa le hubiese ofendido de una manera bastante profunda. No se puede consentir que se banalice con cualquier tema que se les ocurra con la única excusa de hacerse conocido como monologuista. No se puede ofender a la gente de manera gratuita sin que haya ninguna clase de consecuencia. Si no que se lo digan al que hizo el monólogo ofensivo sobre la gente de etnia gitana si hay consecuencias sobre lo que se dice sin precaución, seguro que ese monologuista ha aprendido a no meterse con quien no debe.