Colchones de muelles, una opción que se niega a desaparecer

Cuando te planteas comprar colchones y somieres baratos exiges también unos mínimos de calidad. Hoy, muchas personas consideran irrenunciable la capa superior de viscoelástica. Pero el corazón del colchón continúa siendo, en su mayor parte, de muelles.

Los colchones de muelles tienen muchas ventajas respecto a los que tienen el centro de látex:

-Pueden colocarse sobre cualquier base. Mientras que el látex necesita respirar para que no se le formen hongos, los colchones de muelles solo necesitan moverse de vez en cuando.

-Son menos pesados. Los colchones de látex tienen un peso muy superior a los de muelles y por ese motivo se hace casi imposible moverlos con regularidad. Esto hace que cojan la forma del cuerpo con el paso del tiempo, a no ser que sean de muy alta calidad.

-Se adaptan mejor al cuerpo. El látex es muy duro y muy rígido. Por ese motivo, mucha gente ha renegado de aquellos carísimos colchones de látex que se compraban hace unos años y han optado por las capas de viscoelástica. Pero en el caso de los colchones económicos esto tiene un problema, ya que la viscoelástica es fina y el cuerpo nota la dureza del látex del interior.

Los colchones con interior de muelle ceden un poco y se adaptan al cuerpo de la persona que duerme sobre el colchón proporcionando un gran descanso.

El principal inconveniente de los colchones de muelles son los ruidos que acaban realizando con el paso del tiempo. Por eso, actualmente triunfan los llamados colchones de muelles embolsados o ensacados. Se trata de muelles que están forrados y protegidos de modo que se evita que acaban cediendo demasiado y creando los característicos crujidos de este tipo de colchones.

La base también es muy importante, ya que muchos colchones se acaban deteriorando debido a una mala base. Por ejemplo, las bases de tablas anchas y finas, muy baratas, acaban con las maderas cedidas en la parte central en la que soportan un mayor peso. Al ceder la tabla no ofrece soporte al colchón y este acaba deformándose al no tener un sostén real en esa zona.

Una base firme, estable y de buena calidad le dará mucha más vida al colchón y hará que incluso se note mucho más cómodo mejorando notablemente las prestaciones. El descanso estará garantizado incluso si el colchón no es excesivamente bueno.