Potitos Vs comida casera ¿qué es más sano?

Los padres primerizos pueden acabar saturados de la gran cantidad de consejos que reciben de la gente que los rodea. Pero ahora, con Internet, esta saturación puede ser todavía mayor. Son muchas las páginas que ofrecen todo tipo de guías para convertirse en papás perfectos, como si eso fuera posible, y que en muchos casos acaban causando mucho estrés a los progenitores.

Incluso se crea una sensación de culpa, especialmente en todo lo que se refiere a la alimentacion saludable infantil. La guerra entre los defensores de la comida preparada y los de la comida casera ha llegado a ser encarnizada en muchos casos. Incluso se han utilizado muchos datos falsos para denostar a los famosos potitos, como se conoce popularmente a toda la comida de bebés de tarro.

Los potitos tienen ciertas ventajas respecto a la comida casera. Su textura es siempre igual y suele agradar al bebé. Además, es muy fácil de llevar a cualquier lado y una vez que se acaba de comer se desecha el envase, con lo que no hay que cargar con el mismo. Hay una gran cantidad de menús diferentes por lo que es sencillo encontrar alguno que guste al niño.

Es importante señalar que esta comida infantil está sometida a controles muy rigurosos, hasta el punto que para preparar papillas de frutas las marcas controlan los campos de los árboles frutales para asegurarse de que no llevan pesticidas ni otros productos que pudieran hacer daño al bebé.

La comida casera ofrece a los padres la seguridad de que se trata de un alimento preparado en casa y que se sabe a ciencia cierta qué es lo que contiene. Pero, por ejemplo, la fruta que se usa para preparar una papilla de merienda en casa no está sometida a los estrictos controles de los tarritos de bebé.

Para realizar una dieta muy variada y equilibrada para el niño, los padres tienen que planificar bien la realización de las papillas y, aunque jugar con las texturas puede ser bueno para el niño, a veces supone un problema si el pequeño es reacio. Pero, sobre todo, la papilla casera precisa de tiempo para su preparación.

Por eso, lo más sensato es que cada familia opte por el tipo de alimentación que se adapte mejor a sus ritmos de vida. Porque tanto uno como otro darán a su hijo todos los nutrientes y vitaminas que necesitan para crecer sanos y fuertes.