Vestir bien no está reñido con la moda

Es frecuente justificar el vestir de una manera poco adecuada con argumentos como “es que esta ropa está de moda”. Las tendencias de la moda marcan ciertas tendencias, pero saber vestir de la manera adecuada para cada ocasión es muy importante para estar siempre acertado.

Unas bermudas muy modernas pueden ser un acierto para un día de playa, pero, desde luego, no son la prenda de ropa más adecuada para ir a trabajar o para acudir a una entrevista de trabajo. Del mismo modo, una camiseta de tirantes puede ser ideal para una salida al campo pero es totalmente inadecuada para una comida formal.

Pero no quiere esto decir que vestir bien tenga que ser, necesariamente, vestir con un estilo clásico y  sin concesiones a la moda porque nada más lejos de la realidad. Solo hay que echar un vistazo a los catálogos de ropa más actuales de marcas que destacan por su elegancia, como el de ropa Polo hombre, y las alternativas que proponen.

Los polos de la marca son juveniles, muy informales, pero a la vez son totalmente adecuados para ocasiones en las que no hace falta vestir de camisa pero se requiere un aspecto impecable. Los pantalones para hombre tienen un corte perfecto que dan una apariencia cuidada a la vez que sport pero son los pantalones estilo chinos los que más encajan con la imagen de buena apariencia que es necesaria en tantas ocasiones en las que un hombre debe de vestir arreglado pero informal.

También es importante perderle el miedo a las camisas. Una camisa no tiene por qué ser seria y demasiado clásica, hay camisas muy juveniles que no restan ni un ápice de aspecto moderno y en tendencia pero respetando unos códigos de vestimenta que pueden ser muy importantes para dar una imagen de seriedad en ciertos sectores.

Cuando se quiere que una persona confíe en las cualidades profesionales de otra a la que todavía no conoce, la imagen es fundamental. Con el tiempo, las habilidades se demostrarán con el trabajo cotidiano, pero la primera impresión no la va a dar el trabajo, que se desconoce, sino la imagen.

Este año se llevan las camisas en tonos fuertes, que dan una imagen más juvenil y desenfadada pero elegante para el día a día. Los rojos, los azules intensos o los verdes agua son algunas de las apuestas de los diseñadores.